Qué es sanísima, lo sabíamos. Que huele de maravilla, también. Pero, que es un regalo de la naturaleza para tu piel, quizá no. Las naranjas, además de ser superbeneficiosas para nuestro organismo, tienen múltiples ventajas como tratamiento de belleza. A veces se nos olvida que a nuestra mano tenemos productos naturales con grandes propiedades, pero, como en Agua de Sevilla somos muy fans de las naranjas, te vamos a contar 6 sencillas ideas para emplearlas y lucir reluciente este verano. ¡Pruébalas y ya nos contarás qué tal son los resultados!

1. Incluir la naranja en tu dieta diaria

Las naranjas son ricas en Vitamina C y contienen hidratos de carbono y minerales tan apreciados como el calcio, fósforo o magnesio. Pero, a sus diversos y conocidísimos atributos para la salud y bienestar general de cuerpo y mente, también hay que sumarle los fines estéticos -que no son pocos-.

¿Qué debes hacer?

Para beneficiarte de ellos, solo debes ingerir una porción de naranja o de su propio jugo una vez al día. Solo con eso, aumentarás la producción de colágeno y elastina en tu cuerpo, lo que se traduce en una piel más hidratada, firme y elástica. Asimismo, ayuda a la renovación rápida y eficaz de las células, lo que te vendrá muy bien para paliar los excesos del sol y la playa. ¡Todo un básico para sentirte bien por fuera y por dentro a la vuelta de vacaciones!

2. ¿Y si haces tu propio aceite esencial de naranja?

Si quieres tener la piel, tanto del rostro como del cuerpo, suave como la seda, solo tienes que extraer el aceite natural de la naranja. Además, por sus altos valores de ácido hialurónico, también te ayudará a prevenir la descamación de la piel y suavizar el acné. Estos aceites son muy preciados en la industria de la cosmética y se pueden usar tanto en masajes como en aromaterapia. No necesitas más motivos para ponerte manos a la obra.

¿Cómo elaborar aceite esencial de naranja?

Coge un frasco con cierre de rosca y mete en él toda la piel de naranja que desees -quita bien la parte blanquecina de detrás y pon a secar previamente las cáscaras durante unos días-, luego agrega vodka en el tarro, ciérralo y agita con ganas durante unos segundos. Tras esto, guarda el bote en un lugar fresco y oscuro para que macere durante una semana. Repite la agitación una vez al día. Pasado este tiempo, cuela el vodka y las naranjas y vuelve a dejar el recipiente con el líquido para que ventile durante unos días y se evapore todo alcohol por completo. Una vez esté listo, ya podrás emplearlo como quieras. ¿A que parece sencillo?

3. Las cáscaras de naranja ya no se tiran más

De la naranja se aprovecha todo. Y cuando decimos todo es todo. No solo su jugo nos interesa, las cáscaras nos van a valer para prevenir y frenar esas primeras arrugas que tanto nos preocupan. También nos servirá como antioxidante y regenerador de la dermis, pues actúa contra la oxidación natural y recupera rápidamente su buen aspecto.

¿Qué puedes hacer con ellas?

Menos es más, y el truco que os vamos a enseñar ahora lo puede hacer cualquiera. Simplemente tienes que aplicar la cáscara de la naranja sobre la zona dañada y frotar bien para pulir y limpiar la piel. Así eliminarás todas las impurezas que haya en el camino. Pero, no solo eso. Por la época en la que estamos, te interesará saber que las cáscaras tienen la gran ventaja de eliminar las marcas que aparecen por el sol y mantienen equilibrado el tono de tu piel. ¡Ya no tienes excusa para no emplearlas!

4. Un exfoliante a base de naranjas

Otra forma de emplear la naranja como limpiador es elaborando un exfoliante natural. Con él conseguiríamos un tratamiento de belleza muy eficaz y facilísimo de preparar en casa. Ya tengas la piel sensible o con impurezas, o simplemente necesitas un aporte extra de vitalidad en tu piel, con el siguiente consejo conseguirás resultados en muy poco tiempo.

¿El truco?

Preparar un exfoliante natural que te va a servir para todo. La elaboración es sencilla: exprime dos vasos de zumo de naranja y añade avena hasta que se forme una pasta homogénea, parecida a una crema. Una vez esté listo, frota tu piel con ella y deja que actué durante unos minutos, luego enjuaga con abundante agua y repite esta rutina una vez por semana. También hay otra versión para la eliminar la piel muerta y las molestas asperezas de los pies, codos o rodillas. La preparación es igual de fácil, con tres cucharadas de zumo, una taza de azúcar y dos cucharadas de aceite de coco tendrás un exfoliante perfecto para recuperar la textura suave en estas zonas. ¡Te parecerá un milagro!

5. Tendrás naranjas hasta en el baño

Otra forma muy rápida y efectiva de aprovechar los beneficios que aporta esta fruta es usándola como relajante natural en el baño. Te ayudará a paliar el estrés diario y, además, revitalizará la piel de tu cuerpo. ¡Después de un buen baño, te sentirás como nuevo!

¿Cómo debe ser el baño?

Lo primero, es imprescindible que pongas música de ambiente y tengas la luz tenue. Prepara la bañera con agua tibia o caliente -cuestión de gustos- y vierte en ella el zumo de 12 naranjas recién exprimidas y algunas cáscaras sobrantes para exfoliarte mientras tomas el baño. Métete dentro y relájate. Pero, cuidado con los tiempos, no es recomendable pasarse de los 20 minutos ni tomar el baño a última hora del día. Salvo por eso, ¡vía libre para hacerlo tantas veces como quieras!

6. Mascarilla multiusos

Para paliar las secuelas del acné, para iluminar el rostro, para refrescar y mantener la hidratación adecuada de la piel, para pequeñas irritaciones… Cuando pruebes esta mascarilla facial a base de naranjas, ya no podrás vivir sin ella. Según tus necesidades, podrás elaborar diferentes tipos de composiciones y los resultados te parecerán en todos los casos increíbles.

¿La elaboración?

La más sencilla y básica para todo tipo de pieles es mezclar el zumo de media naranja con un par de cucharadas de miel. Por la noche, antes de irte a la cama, aplica la crema que se forma sobre rostro y cuello, dejando que actúe durante 15 minutos. Los efectos son inmediatos. Cuando la retires, verás y sentirás cómo tu piel recupera la hidratación y la luminosidad perdida. ¡Es una maravilla!