Cada 6 de enero el roscón de Reyes se convierte en el verdadero protagonista de la sobremesa en muchos hogares. Y no es para menos. Está delicioso, se puede compartir y, para qué negarlo, a todos nos encanta encontrar la figurita que se esconde en su interior. Pero, lo mejor de todo, es el sabor tan característico que tiene. ¿El secreto? El agua de azahar. Por eso no puede faltar entre las modernas tradiciones de Agua de Sevilla y desde aquí te revelamos la receta casera de nuestras abuelas.

Ya te contamos el origen y los beneficios de la flor del naranjo, ahora queremos que te familiarices con ella y la incluyas como ingrediente básico en repostería. El azahar le dará un aroma especial a algunos de tus postres y masas pasteleras. Por las fechas en las que estamos, hagamos los honores con el roscón de Reyes. Te proponemos elaborar este bollo real con tus propias manos. Y si es acompañado de familiares y amigos, mucho mejor. No te pierdas la receta tradicional de este sabroso dulce para que despidas las fiestas navideñas con buen sabor de boca.

 

RECETA DE AGUA DE SEVILLA: ROSCÓN DE REYES CON AGUA DE AZAHAR

 

650 gr harina de fuerza

30 gr levadura fresca

250 ml leche

120 gr azúcar

120 gr de mantequilla 

2 huevos enteros 

1 yema

2 pellizcos de sal

1 cucharada grande de agua de azahar 

2 cucharadas de ron añejo

Piel rallada de un limón y una naranja. 

Fruta escarchada

Almendras fileteadas

Azúcar glaseado

Figuritas del roscón

1 naranja

Nata montada 

 

 

ELABORACIÓN

 

1. Para la masa del roscón, lo primero es calentar la leche para que obtenga una temperatura tibia. Echamos en un cuenco la leche con 2 cucharadas soperas de levadura fresca de panadería. Amasamos bien hasta convertirlo en una bola, tapamos el cuenco con un paño y lo dejamos reposar una hora para que fermente.

2. En otro bol, tamizamos los 650 gr de harina de fuerza, hacemos un hueco en medio y añadimos 120 gr de azúcar y la ralladura de la piel de naranja y limón y el pellizco de sal. Por último, lo unimos a la masa fermentada y añadimos los 120 gr de mantequilla, dos cucharas de ron y una 2 yemas de huevo. Para darle al roscón ese sabor tan característico, le vertemos una cuchara grande de agua de azahar. Amasar hasta que quede compacto. Lo tapamos con el paño o papel film y dejamos la masa toda la noche.

3. Al día siguiente preparamos la bandeja del horno con papel vegetal, amasamos previamente para quitare el aire y le damos la forma del roscón a la masa y dejamos 2 horas para que vuelva a fermentar con la figura redonda deseada.

4. Pasado este tiempo, una vez que haya aumentado su volumen, añadimos las figuritas del roscón dentro de la masa, lo pintamos con el huevo batido y solo nos quedará adornarlo con la fruta escarchada, láminas de almendras y rodajas de naranjas. Mientras el horno se va calentando, la dejamos tapada otra media hora.

5. Cuando el horno esté a 180º le espolvoreamos el azúcar glaseado por encima del roscón y lo metemos en el horno unos 30 minutos con calor arriba y abajo. A partir de los 20 minutos debemos controlarlo para que no se dore mucho.

6. Dejar enfriar y, si os apetece, cortarlo a la mitad y rellenarlo de nata, trufa u otro relleno a vuestra elección.

 

El agua de azahar es el aromatizante fundamental de la receta original, por lo que no debes saltarte este paso en la elaboración. Puedes encontrar este ingrediente en cualquier gran supermercado, pero, si no tienes ninguno cerca, también se adquiere en farmacias. Pon atención a la etiqueta y asegúrate que sea para uso culinario.

Si eres principiante en temas de repostería, no te preocupes, es más fácil de lo que parece. Te saldrá tan bien que seguro que se convierte en tu nueva tradición para el año que viene. Esperamos que disfrutes mucho de la receta original de Agua de Sevilla.

¡Buen provecho!