La firma Agua de Sevilla nació a raíz de un sueño
el sueño de una familia de Sevilla.

Su creadora, enamorada de su ciudad y de su olor en las noches de primavera, quería atrapar el olor de la primavera sevillana, con la idea de poder conservar este aroma durante todo el año con sólo un gesto, abrir un botecito.

La fragancia fue creada en los laboratorios de Givaudan, el laboratorio más importante que fabrica los jugos a las firmas más prestigiosas como son Dior, Tom Ford, Narciso Rodriguez, entre otras.

Sorprendidos por la petición de atrapar el aroma de una ciudad en un frasco, viajaron a Sevilla en 9 ocasiones para atrapar el olor de la primavera sevillana. Fue entonces cuando ese sueño se hizo realidad…

Es un aroma que se guarda en la memoria como un gran viaje, como una leyenda para los sentidos”